A principios de 1994, dos amigos mios, Rene y Redin, me
comentaron que estaba en la Universidad una profesora (aun no conocia el termino
sensei) de Aikido, y si habian interesados, podiamos crear una pequeña escuela. Me uni al
grupo con mucho interes porque había oido mucho sobre el Aikido, y como buen chico
de la epoca, había visto todas las películas de Steven Seagal, mas de una vez cada una.
Empezamos el entrenamiento cerca de 8 alumnos el primer dia, despues se fue
aumentando la cantidad, llegando a 30-40 algunos dias. Para la sensei Susan Kinne
(norteamericana, residente en Nicaragua) el principio debio haber sido en extremo dificil,
eramos la mayoría estudiantes universitarios, casi todos con formación en algun arte
marcial: karate, taekwondo, judo o ju-jitsu. Pero, con absoluto
desconocimiento de lo que era el Aikido. Nuestra idea del Aikido era la de un sistema, casi
perfecto, para romper huesos y lanzar enemigos contra el piso de forma espectacular. En su
anterior visita a Cuba, Sensei Kinne habia contactado con Rene y Redin y habia enseñado
tecnicas de Aikido. En ese momento no supe entender la diferencia entre aprender Aikido y
tecnicas de Aikido, y aun hoy me es dificil entenderlo y mas aun llevarlo a la practica.
Por tres meses entrenamos intensamente, 4 o 5 dias a la
semana, tarde y noche. Muchas veces el entrenamiento eran lecturas de varios libros de
Aikido para entender la teoria, de esta forma practicabamos Aikido, teoria, ingles, y
paciencia. Uno de los propositos de Kinne en Cuba era recibir un curso relacionado con
Cicuitos Electricos, e impartir clases de Ingles a los profesores de la Universidad de
Oriente (en aquel entonces, Instituto Politecnico). Recuerdo que cada minuto junto a Kinne
era para aprender una tecnica, un movimiento, o tratar de entender un principio. El Aikido
se basa en unos pocos principios basicos. Pero mas facil es aprender a conducir un auto
marcha atras, con una mano y los ojos cerrados, que llevar a la practica estos principios.
Al terminar los tres meses, y llegar el momento de
Kinne de regresar a Nicaragua, ya teniamos el virus del Aikido en la sangre. De la
matricula inicial de cerca de 30, solo "sobrevivimos" unos 15. El resto no
continuo por falta de tiempo, interes, o no ver en el Aikido el objetivo que buscaban.
La escuela de Aikido en Santiago de Cuba estuvo
funcionando poco tiempo, menos de un año. Las clases eran impartidas por Redin, Alejandro
o a veces yo (Jorge/Eitan). Siempre tratabamos de seguir lo que habiamos aprendido con
Susan. Despues de las vacaciones, todos empezamos a trabajar y fue dificil continuar,
ademas, no fue posible seguir usando el dojo de la universidad. En el 95 volvi con mi
antiguo profesor de karate (Alejandro de la Cruz), y obtuve el cinto marron, pero a el le
interesaba mucho el aikido y siempre tenia un tiempo para aprender algunas tecnicas. En
ese tiempo estuve en contacto por carta con el sensei Carlos
Sosa (Presidente de la Asociacion Nacional de Aikido) en la Habana, hasta que en el 97 fui
a verlo personalmente y le conte del Aikido en Santiago. El me dijo que estaba muy
interesado en ayudarnos. Ademas, Kinne habia estado en La Habana y habia compartido varios
entrenamientos con Sosa. A principios del 98 recibimos una invitacion a un seminario de
aikido en la Habana para varios alumnos de Kinne, solo fui yo de Santiago. En este
seminario conoci a instructores de diferentes escuelas del pais y pude ver cuan
desarrollado estaba el Aikido en Cuba. Hicieron evaluaciones y obtuve el 2do kyu. Yo fui
el primer sorprendido, pero parece que el entrenamiento que habia hecho durante todo este
tiempo me ayudo mucho. Carlos Sosa me dijo que era muy importante que re-abriera la
escuela en Santiago. En Mayo del 98 abrimos
una escuelita en un campo de futbol, eramos solo 6 o 7. La mayoria de la antigua escuela.
A los pocos meses obtuvimos permiso para usar el dojo de la universidad. Empezaron a aumentar
los alumnos, ya iban cerca de 15 - 20. El espacio empezaba a faltar.
A los pocos meses de reabrir la escuela conocimos a un
sensei frances (Christian Huc) que vivia en Santiago y se ofrecio a ayudarnos e impartir
clases 2 veces por semana. Yo daba tambien dos veces en dias alternos. El entrenamiento se
establecio en 4 veces por semana, dos horas cada sesion.
Para favorecer la situacion, el sensei Carlos Sosa
organizo varios seminarios nacionales, asi como un seminario internacional (con la
participacion de Yamada Sensei).
En marzo de 1999 se ofrecio la primera exhibicion de
Aikido efectuada en la ciudad. Fue organizada por la Universidad de Oriente como parte del
programa de inauguracion de los Juegos Universitarios (Copa 13 de Marzo).
Ya a principios de 1999 la escuela de Aikido de
Santiago de Cuba estaba organizada y funcionaba de forma estable.
Hoy
en dia, Conrado Diaz, 3er Dan, imparte las clases en el dojo.